Tres jóvenes argentinos crearon un cepillo de dientes ecológico

Noticias 20 de enero de 2018 Por
El mango de bambú garantiza el cuidado del medio ambiente y promueve el consumo de productos ecológicos. También fabrican cucharitas para helados.
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Del cepillo de dientes sólo se usan las cerdas, que componen sólo el 3% del producto. El resto, se usa y se tira. Partiendo de este dato tres jóvenes argentinos diseñaron un cepillo con mango de bambú, un material ecológico, biodegradable y de rápida renovación ambiental. Detrás de un souvenir que recibió de Australia, Francisco Mirabella (27 años, Licenciado en Ciencias Ambientales de la UBA) desarrolló un emprendimiento nacional, con bambú de China. Y convocó a dos amigos de su infancia, Francisco Malfitani (30 años, Administrador de Empresas de la UB) y Martín Lela (30 años, Lic.en Marketing de la UCES). 

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A los cepillos los bautizaron Meraki, que en griego significa "hacer algo con amor y creatividad, poniendo el alma en ello". Es de las pocas palabras que no tiene traducción ni sinónimo en ningún otro idioma. Y ya llevan vendidas 50 mil unidades en menos de un año. El emprendimiento sumará en marzo la versión del cepillo para chicos (Merakids), con cerdas de colores, y otro producto ecológico: cucharitas de helado, también de bambú. 

"Investigamos más de 15 proveedores chinos para elegir el que tuviera plantaciones de bambú propias y aplicara un cuidado extra al medio ambiente. Si bien la comunicación es compleja, por horarios y limitaciones del idioma, vamos encontrando puntos en común", señala Martín Lela.

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Del country Náutico Escobar a Meraki, estos tres amigos ahora van por más: en pocos días distribuirán en heladerías 100 mil cucharitas de bambú. "Muchos locales se interesaron en esta opción", dicen los autores. Según el relevamiento que realizaron, dieron con el número de más de 4700 millones de cepillos de dientes plásticos que se desechan por año, ya que se recomienda un cambio cada 3 meses. Además, el plástico tarda cientos de años en degradarse. "Los Meraki tardan 180 días en degradarse naturalmente y los cepillos de plástico, 500 años", advierten los autores. 

En cambio, el bambú es un material biodegradable contribuye a la disminución de materiales dañinos para el medio ambiente porque se reintegra al suelo de manera natural. El recurso renovable, además, genera 30% más de oxígeno que los árboles, y ayuda a reducir los gases de dióxido de carbono. 

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El único componente no biodegradable son las cerdas (3% del total del producto) para garantizar la misma vida útil y funcionalidad que un cepillo convencional. 

"Los Meraki tienen la misma vida útil que los cepillos de dientes convencionales fabricados con plástico. Sus cerdas están fabricadas a base de Nylon para asegurar una calidad óptima de lavado bucal. El bambú del mango puede perdurar por años cuando se almacena en un lugar seco", agregan los emprendedores. 

FUENTE: CLARIN.COM/ARQ